Cada impresión se produce en cantidad limitada para preservar la integridad de la obra.
Esta obra del artista puertorriqueño Rafael Mulett Irizarry captura al coquí—la querida ranita de la isla—reposando suavemente sobre una rama, rodeado de frondosas hojas verdes y vibrantes bayas rojas.
Bañada en una luz natural y suave, la escena revela la delicada belleza del coquí frente a la riqueza del bosque. Cada detalle refleja la armonía tranquila del paisaje tropical de Puerto Rico.
Más que un simple momento en la naturaleza, es un símbolo de la isla misma—su voz, su espíritu, su presencia.
Un recordatorio de la selva tropical al caer la noche, donde el canto del coquí llena el aire y conecta a cada Boricua con su hogar.