Cada impresión se produce en cantidad limitada para preservar la integridad de la obra.
Parque de las Palomas retrata un momento tierno en uno de los espacios más queridos del Viejo San Juan.
Los niños alimentan a las palomas bajo los muros históricos, donde la risa resuena y el tiempo parece detenerse. La escena refleja el encanto del lugar—donde la historia, la inocencia y la alegría cotidiana se entrelazan.
Es un recuerdo que muchos llevan consigo.
Un lugar donde generaciones han hecho una pausa, han jugado y han vivido el momento.
Un homenaje a la belleza simple de la vida puertorriqueña—arraigada en la tradición, la calidez y los momentos compartidos.